domingo, 20 de diciembre de 2015

RECOMENDACIÓN 52: V DE VENDETTA





V de Vendetta es un cómic con guión de Allan Moore e ilustración de David Lloyd. Escrito durante 5 años, desde el 1881 hasta el 1988. V de Vendetta se desarrolla en un futuro próximo donde surge el totalitarismo en Inglaterra tras una guerra nuclear. Esta visión seguramente estará influenciada por el surgimiento en aquellos años de movimientos nacionalistas, xenófobos y neonazis. El propio Allan Moore declara en aquel momento:

domingo, 13 de diciembre de 2015

RECOMENDACIÓN 51: LAS MEJORES INTENCIONES (por Javier Puig)


Las mejores intenciones



El director de Las mejores intenciones (1992) es el danés Bille August, pero la trascendencia de su excelente trabajo quedará siempre relegada por la presencia del monstruo que tiene detrás, Ingmar Bergman, que es el autor de la novela original y del guion con el que la adapta al cine. Lo que nos narra la película es la problemática de la historia sentimental que vivieron sus padres. Lejos de las obras intimistas del último periodo del director sueco, aquí se nos propone un desarrollo menos condensado en diálogos, un ritmo que enlace armoniosamente una selección de momentos decisivos en el decurso de unos pocos años, unas situaciones cambiantes que requieren respuestas nuevas, un continuo rehacerse en los personajes. (Hay una versión televisiva de mayor extensión, que da pie a mostrar un mayor número de aspectos de la novela).

domingo, 6 de diciembre de 2015

RECOMENDACIÓN 50: LEJOS DE LOS HOMBRES

'LEJOS DE LOS HOMBRES', UNA VICTORIA MORAL




Así titulaba Jordi Costa, crítico de El País, su reseña de “Loin des hommes” (alguna vez, por suerte, los títulos españoles son traducciones directas del original), película estrenada recientemente, cuyo argumento es una adaptación libre de un relato de Camus,”L’hôte”, aquí traducido como “El huésped”, incluido en “El exilio y el reino”. ‘Hôte’ tiene también, sin embargo, otra posible traducción: ‘anfitrión’, ’el que hospeda o acoge’. Así que la palabra francesa, con esa doble acepción, es perfecta, porque hace referencia, a un tiempo, a los dos personajes.


Lo que, en su origen, es un relato muy breve se convierte en una historia mucho más extensa, que desarrolla, fundamentalmente, la relación entre los personajes principales en una accidentada travesía entre dos puntos del Atlas argelino, durante la Guerra de la Independencia de Argelia. Como han señalado muchos críticos, el filme adopta los modos del ‘western’ clásico: paisajes amplios, prácticamente desérticos; itinerario peligroso, tanto por la dureza del lugar como, sobre todo, por los enemigos que acechan; dos hombres que comparten la huida, lo que conlleva el comienzo de su amistad; determinación del héroe en cuanto a la obligación que se ha impuesto…


domingo, 29 de noviembre de 2015

RECOMIENDACIÓN 49: A CIEGAS


A CIEGAS





Darle al play del mando cuando en la bandeja del DVD gira el disco de A ciegas es comenzar un viaje de dos horas hacia la angustia y el dolor. La película, basada en el Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, es una reflexión sobre la crueldad del hombre en una sociedad que se desmorona por una epidemia desconocida: una ceguera blanca. Los ciudadanos comienzan a perder la vista, es como si nadaran “en una piscina de leche”.

domingo, 22 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 48: LOS SANTOS INOCENTES (Miguel Delibes)


Los santos inocentes





Para escribir un buen libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. 
Cervantes cuando lo escribió aún no lo había leído.

 Miguel Delibes


El vallisoletano Miguel Delibes Setién nació en 1929 y falleció en 2010, de un cáncer de colon. Fue profesor, periodista, Licenciado en Derecho, novelista y hasta viajero; prueba de ello es que en sus libros hay ecos de sus viajes, así como de sus cacerías. Fue miembro de la Real Academia Española de la Lengua desde 1973 (ocupando el sillón E). Entre otros premios y reconocimientos logró con su primera novela “La sombra del ciprés es alargada” (1948) el premio Nadal. Más tarde, lograría el Premio a la Crítica, con la obra “Las ratas” (1962); además de los premios Príncipe de Asturias (1982) y Premio Cervantes (1993), fue galardonado dos veces con el Premio Nacional de Literatura con “Diario de un cazador” (1955) y “El hereje” (1998). En su dilatada carrera escribió relatos, ensayos y artículos, libros de caza, de viajes, y novelas. Once de sus obras han sido llevadas al cine. La obra de la que pretendo induciros a leer (o releer) es la novela “Los santos inocentes” (1981), y en su defecto la película.

domingo, 15 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 47: RAN

Adivinar el castillo




“¿Cómo decirles que no veo… si en rigor sí veo? Veo de otra manera; veo las cosas por dentro; veo la verdad […] La poesía no tiene dentro ni fuera, fondo ni superficie; toda es transparencia, luz increada y que penetra al través de todo…; la luz material se queda en la superficie, como la explicación intelectual, lógica, de las realidades resbala sobre los objetos sin comunicarnos su esencia…”.
Leopoldo Alas, Clarín, “Cambio de luz”.





Colores plácidos en un prado. La harmonía hecha paisaje. Suaves promontorios de un verde profundo, y una hierba dulce, el sol. Rojo, amarillo y azul. Y un sueño, pero una cacería premonitoria bajo la mirada espantable propia de los sueños infantiles: Hidetora Ichimonji (Tatsuya Nakadai).

domingo, 8 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 46: SHERLOCK.


Nombre: Sherlock Holmes

Lugar de residencia: Nº 221B de la calle Baker Street, Londres

Trabajo: Detective aficionado

Año de nacimiento: Algún momento de la segunda mitad del siglo XX 

Algo no cuadra en la anterior descripción del sabueso más famoso de la Historia. Sí, se trata de su fecha de nacimiento. Efectivamente, sir Arthur Conan Doyle imaginó al señor Holmes, a su inseparable compañero, el incombustible Whatson, y a la némesis de esos, el doctor Moriarty en torno a 1890. Fue hábil, lector. Encontró un error que, por otro lado, era elemental.

Sin embargo, déjeme sacarle de su error. Sherlock Holmes está vivo, muy vivo. Y, de hecho, es joven, atractivo y dueño de unos ojos azules tan intensos como vivos, tan bellos como aterradores.





La cadena británica BBC estrenó el pasado año 2010 la serie Sherlock, una adaptación del personaje y el mundo imaginado por Conan Doyle al mundo actual. La ficción enfrenta al complejo personaje de Sherlock Holmes a la vida de hoy, repleta de teléfonos móviles, estaciones de metro, conexiones Wifi y crisis mundial.



El planteamiento de por sí es atractivo: las enrevesadas y brillantes deducciones del detective contextualizadas en nuestros días. Hoy no hay pipas ni imposturas: Holmes es un tipo raro, adicto, un sociópata que, como el original, observa la vida como si de un puzle se tratara, salvando alguna que otra debilidad.

De pronto, las bases sobre las que se asienta el proyecto, que la próxima navidad presentará su cuarta temporada, pueden asustar a los puristas. No hay que tenerle miedo a Sherlock. La ficción, de tan solo tres capítulos (largos, eso sí) por temporada, es absolutamente magistral. Todos los personajes se ensamblan con naturalidad en el contexto del siglo XXI y, pese a sus peculiaridades, están tan bien trabajados que se toman por absolutamente naturales, posibles.
No se puede decir más. Los misterios están ahí. Las piezas del puzle bien desordenadas. Si necesita ayuda para resolverlo, vaya a Baker Street.


Por cierto, amará a James Moriarty.



Daniel J. Rodríguez


lunes, 2 de noviembre de 2015

ESPECIAL LITERATURA Y CINE: PASOLINI (por Joaquín Juan Penalva).



FICHA TÉCNICA

Dirección: Abel Ferrara
Guión: Abel Ferrara y Maurizio Braucci
Producción: Conchita Airoldi, Fabio Massimo Cacciatori, Augusto Caminito, Camille Chandellier, Costanza Coldagelli, Thierry Lounas, Olivier Père, Joseph Rouschop
Fotografía: Stefano Falivene

Reparto: Willem Dafoe, Ninetto Davoli, Riccardo Scamarcio, Valerio Mastandrea, Adriana Asti, Maria de Medeiros




Más que una película de ficción al uso ambientada en el mundo del cine, el polémico director Abel Ferrara ha creado en Pasolini una suerte de ensayo fílmico en el que repasa los últimos días de vida de Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922-Roma, 1975), uno de los intelectuales más controvertidos e influyentes de todo el siglo XX. Cineasta, escritor, crítico, poeta, ensayista, periodista… pero, sobre todo, intelectual, Pasolini fue una fuente inagotable de creatividad y de reflexión, una figura polémica de primer orden en el panorama cultural, no solo italiano o europeo, sino mundial. 


domingo, 1 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 44: PLÁCIDO.


Gavilla de conciencias




El objetivo final de la película es mostrar la incomunicabilidad de las personas. 
Para mí, Berlanga es fundamentalmente un romántico.
Víctor Erice sobre Plácido.


“Las películas de Berlanga son esperpentos no de la España de la época, 
sino de la España eterna”.
José Luis López Vázquez


Hay películas que provocan pereza. Fuera idealismos, siempre hay alguna que se resiste, aunque se ostenten las medallas de excelente cinéfilo. Títulos y directores sin un nombre con suerte. Es triste para una obra de arte no llegar ni a crear expectativas, ni positivas ni negativas. Pues estas Navidades revisé una de estas películas (¡cómo abusan del verbo “revisar” los cinéfilos! ¡Si todo fuera coger una lupa…!). Y para crear un poco de expectación clásica la declaro ahora: Plácido (1961), de Luis García Berlanga. El también clásico director clásicamente costumbrista clásicamente español.

domingo, 25 de octubre de 2015

RECOMENDACIÓN 43: EL PERFUME.


El perfume: historia de un asesino.




Lo leí cuando era apenas una cría (me lo recomendó un gran amigo de mi padre un verano de esos terriblemente aburrido en Cartagena, de vecinas “rujiando” la calle y calor en los costados). Si mal no recuerdo, le siguió Seda, pero esa es otra historia. El caso es que resultó ser un verano muy prolífico en lecturas.

Se publicó en 1985, y era la primera novela de Patrick Süskind. Como sabe todo el que lo haya leído, la novela se divide en cuatro partes. Novela de terror, la historia de un asesino, pero ¿no va más allá? ¿No es un relato más bien psicológico de la obsesión de un hombre por el olor?

domingo, 18 de octubre de 2015

RECOMENDACIÓN 42: MATAR A UN RUISEÑOR.


MATAR A UN RUISEÑOR





Uno no comprende realmente a una persona hasta 
que no se mete en su piel y camina dentro de ella.
Atticus Finch



Nelle Harper Lee (1926) sólo ha publicado dos novelas en 88 años de edad que tiene. La primera fue “Matar a un ruiseñor” (1960) y le valió el Pullitzer. Harper dejó de conceder entrevistas en 1964 y se retiró, entre otros motivos, para escapar de la fama debido al gran éxito que tuvo la novela (vendió más de 40 millones de ejemplares).

En la actualidad vive en una Residencia de Ancianos y este pasado verano salió a la venta su segunda novela: “Ve y pon un centinela”, secuela de la primera obra literaria, aunque Harper la escribió en los años 50.

domingo, 11 de octubre de 2015

RECOMENDACIÓN 41: EL ABUELO (por Javier Puig).





Tal vez no haya vivido, con otra película, una contradicción tan grande en las diferentes veces en que la he visionado. El abuelo, de José Luis Garci, sin embargo, sigue siendo para mí una obra que sobrevive en sus múltiples virtudes, superando algunos remilgos en los que cae. La primera vez que la vi, me impresionaron sus excelentes diálogos. No había leído la obra de Galdós, en la que está basada la película, y de la que, como el propio autor reconoce en su prólogo, no se puede decir muy bien si es un drama o una novela. Y es que, para desplegar esta historia, el magnífico escritor se impuso dar hegemónica preponderancia a los diálogos, reduciendo al mínimo las descripciones. Solo unos iniciales trazos de cada personaje le bastan; luego, su desarrollo ya solo dependerá de las palabras y de los gestos con los que cada uno de ellos se mida con sus interlocutores.

domingo, 4 de octubre de 2015

RECOMENDACIÓN 40: "LA PLENITUD DEL ARCANO".


La plenitud del arcano




My mother said
to get things done
you'd better not mess
with Major Tom.

David Bowie, Ashes to Ashes


Η Ιθάκη σέδωσε τωραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Άλλα δεν έχει να σε δώσει πια.

Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δεν σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες η Ιθάκες τι σημαίνουν.

Constantino P. Cavafis, Ιθάκη



Also sprach Zarathustra emerge con pasos firmes, conturba, pero se impone triunfante, gloriosamente grandiosa, y colma de luz.

Los primates en algún lugar que posiblemente calificarán de Tierra, suya por derecho propio, ganada a pulso y gritos contra demás especies, incluso contra ellos mismos. Nada que reseñar, mas que la evolución se va apoderando de ellos a través de la violencia, no en vano la bipedación surge de una pelea, imponerse a un antes par, significa la convivencia de dos estadios en la evolución humana. Y mientras el espectador aprende a la vez que el mono a desenvolverse por ese páramo, un punto de vista excepcional el de toda la película, se produce la evolución, o puede que involución, más relevante: el temor.

domingo, 27 de septiembre de 2015

RECOMENDACIÓN 39: EL CLUB DE LA LUCHA.


EL CLUB DE LA LUCHA




La primera novela publicada de
 Palahniuk nos narra en primera persona la vida de un protagonista cuyo nombre desconocemos. Este hombre es el reflejo de la sociedad de su tiempo. Es un hijo de la generación X que ha crecido en un mundo prefabricado donde todos los comercios son franquicias, hay un Starbucks en cada esquina  y la publicidad invade  espacios públicos y privados. Este hombre no ha tenido ninguna experiencia real en este mundo civilizado. No ha combatido en ninguna guerra y todo lo que hace es antinatural. Después de dar muchos tumbos para encontrar su lugar en el mundo, consigue realizarse cuando conoce a Tyler Durden y forman un club muy especial: El Club de la lucha.

sábado, 19 de septiembre de 2015

RECOMENDACIÓ 38: LA REINA DE ÁFRICA.


LA REINA DE ÁFRICA




 Pasaría más tiempo con mis hijos; ganaría el dinero antes de gastármelo; aprendería los placeres del vino en lugar de los de las bebidas fuertes; no fumaría cuando tuviera pulmonía y no me casaría por quinta vez.
John Huston


Cecil Scott Forester fue un novelista histórico, periodista, biógrafo y guionista británico. Nació en El Cairo en 1899. Sus principales obras las conocemos, ante todo, por el cine.  Forester es autor de una serie de novelas sobre el marino Horatio Homblower, combatiente en las Guerras Napoleónicas, una de las cuales, El Hidalgo de los mares, fue llevada al cine e interpretada por Gregory Peck.

Hoy me centraré en La Reina de África (1935).  A pesar de que el esquema de las novelas de Forester suele ser bastante repetitivo, el egipcio sabe conjugar muy bien los datos ficticios con los reales. Sin embargo, al parecer, la novela La Reina de África tiene dos finales distintos: uno para la edición americana y otro para la inglesa. El motivo lo desconozco, pero al parecer ninguno de los dos finales le satisfizo. Tampoco al director de la película Huston ni al guionista James Agee, por lo que optaron por un final feliz.
La Reina de África es todo un clásico que se ganó estar entre las novelas de aventuras o en la historia dorada del cine.  El ritmo es trepidante, tanto en la lectura como en la película.

La cinta fue dirigida por John Huston (1951). Obtuvo tres nominaciones: al mejor director (Huston), mejor actriz principal (Hepburn) y al mejor guión (James Agee), pero la estatuilla se la llevó Bogart, como mejor actor principal. Sería el único Óscar en su trayectoria cinematográfica, con un papel muy distinto a los que solía interpretar (gánster o detectives privados).


Personalmente, pienso que es una película de obligado visionado para todos los amantes de las aventuras. Es de las llamadas de “primera clase”. La historia comienza en Uganda, allá por el año 1914. En Europa ha estallado la Primera Guerra Mundial.  Los alemanes han destruido la misión metodista de Rose Sayer (Katharine Hepburn) y han asesinado a Samuel Sayer, reverendo de la misión y hermano de Rose.
Ésta no tiene otra solución que escapar con Charlie Allnut (Humphrey Bogart). Charlie es un marinero maduro, fumador empedernido y alcohólico que abastece los poblados del este de África con un pequeño barco al que bautizó con el nombre de “La Reina de África”. 

El viaje es muy peligroso y lleno de riegos a los que hay que sumarle las disputas entre la pareja protagonista, de muy opuestos caracteres.  Rose es una solterona estirada y muy creyente. Charlie es un borracho fracasado, y ambos deben convivir en una barcaza ruinosa, pero capaz de hacer cosas increíbles y en circunstancias muy extremas.  La barca en cuestión es la tercera protagonista del film. Siempre averiada y en la que se viven riesgos, enfados monumentales, risas y, también, amor e intimidad.

Al inicio de la película observamos a un Charlie que sólo bebe alcohol y a una Rose que sigue el ritual de preparar el té. Sin embargo, a lo largo del recorrido por el río, que está plagado de sorpresas (enemigos alemanes, mosquitos enormes, sanguijuelas, cocodrilos, rápidos y cascadas), Rose se vuelve menos intransigente con el alcohol, pues acaba pidiéndole perdón por tirarle las botellas por la borda.  
Al principio de la aventura, Charlie sólo quiere ponerse a salvo de los alemanes, pero finalmente es convencido por Rose para atravesar el río hasta la desembocadura en el lago Victoria, con el objetivo de hundir un gran vapor alemán, con el que los germanos controlan la zona africana.

Finalmente llegan al lago donde se encuentra anclada la patrullera “Louisa”. Allnut dispone de unos torpedos en su lancha, pero tanto él como Rose son capturados antes de que puedan llevar a cabo su ataque. Condenados a morir ahorcados, piden como última voluntad que se les permita contraer matrimonio. Entretanto, el “Louisa” se va deslizando por el agua hasta colisionar con los restos de “La reina de África” y saltar en pedazos. Los dos prisioneros salen despedidos y caen al agua, libres de todo peligro.

En un principio el film fue encargado a Howard Hawks, pero éste rechazó el proyecto. El encargado de dirigirla fue John Huston, que logró convertir una novela trágica en una película divertida llena de acción, humor y romance.  Rodó en exteriores, cosa que por aquella época no era muy habitual (1950).  El director estaba convencido de que el rodaje en localizaciones reales y remontando 1500 kilómetros de río era la única forma de hacer creíble su historia. Su estancia en África fue aprovechada para cazar, sobre todo ansiaba abatir a un elefante blanco. Más tarde, esta historia de los elefantes la aprovechó Clint Eastwood para rodar Cazador blanco, corazón negro.

En el guión de la película participaron Huston y James Agee (poeta, novelista y crítico de cine). Agee sufrió un infarto y no pudo ir a África- También participó Peter Viertel, pero no apareció en los créditos pues abandonó el rodaje al estar exasperado con los actos de Huston.


Y en el reparto, la friolera de Humphrey Bogart, Katharine Hepburn, Robert Morley, Peter Bull y Teodore Bikel. Huston reunía, por vez primera, a dos “grandes” del celuloide como eran Bogart y Hepburn, quienes nos hicieron disfrutar de un duelo interpretativo maravilloso.  La química que hubo entre ellos fue clave para el éxito de la película. Bogart acabó admirando a su compañera de rodaje por el buen humor que irradiaba siempre aunque estuviera llena de hormigas: “¿Cómo es posible que esta mujer aguante, si tiene hormigas hasta en las bragas?”, decía el actor.

Creo que el anecdotario de la película es de los más extensos en los rodajes de Hollywood debido a las numerosas penalidades acaecidas. Rodaron durante 9 semanas en el Congo Belga y Uganda, pues en Kenia no les dejaron entrar con armas. Imagino que Huston pensó que si los actores sufrían tanto como los protagonistas sería mucho más creíble la historia. Casi todo el equipo de rodaje cayó enfermo de disentería y malaria, menos Huston y Bogart, que nunca bebieron agua, sólo el whisky que llevaron.

Hubo incidentes con serpientes venenosas y animales salvajes. No faltaron las lluvias torrenciales, invasión de hormigas soldado, avispas negras y mosquitos gigantes. La escenas dentro del agua tuvieron que rodarse en un enorme tanque de unos estudios británicos, pues el agua del río estaba infectada de esquitosomas (parásitos que se introducen en el sistema venoso y las discapacidades que producen pueden llegar hasta causar la muerte).

El calor y la humedad eran insoportables, de hecho los técnicos tenían que enterrar las latas con la película filmada en fosas bajo tierra para evitar que el sol y la humedad las destruyera. También llegó a hundirse la embarcación en pleno rodaje y tuvieron que sacarla con cuerdas entre todos los que formaban el equipo.

En una de las escenas de la película, las sanguijuelas debían cubrir el pecho de Bogart, eran falsas, pero Huston le hizo creer que eran de verdad debido a un error del encargado de los efectos especiales. El actor, horrorizado, rodó muy deprisa la escena con gestos de repugnancia, dato que aprovechó Huston para darle más credibilidad a la escena.
John Huston llamó a Bogart para ofrecerle el papel, éste le dijo a Lauren Bacall (su esposa por entonces y a la que se llevó al rodaje) que:” El Monstruo (Huston) quiere que vaya a rodar en plena selva africana, con cuarenta grados a la sombra, en una aldea plagada de mosquitos y rodeada de animales salvajes. Naturalmente, he aceptado”. Y es que Bogart decía del director con el que trabajó en El halcón Maltés" que era la única persona capaz de beber más whisky que él en una sola tarde.  ¡Dios la cría y ellos se juntan!

Dicen que Katharine Hepburn era una fanática de la higiene y al enterarse que iba a África, durante el rodaje revisaba a los miembros del equipo por si habían cogido piojos. Bogart y Huston no cesaban de gastarle bromas por ese motivo de la higiene.



Quizás lo peor de la película fueron los efectos especiales, algunos bastante malos (que tener en cuenta que estaban en el año 1950), pero resulta una magnífica obra que debemos revisitar.


Águeda Conesa



domingo, 13 de septiembre de 2015

RECOMENDACIÓN 37: THE ROAD.


THE ROAD



Lo confieso.
Soy súper fan de las películas apocalípticas, de los zombis y de las historias donde el mundo parece terminarse con un mega cataclismo que no nos esperábamos. Me gustan los relatos fílmicos donde la tierra está desolada, seca, muerta, y los supervivientes luchan contra viento y marea para no morir de hambre. No es necesaria la sangre; no hace falta para crear el terror si la historia es buena. Un volcán, un terremoto, un meteorito que –qué casualidad- nos cae encima, un virus que mata, un ataque zombi. Me encantan.

Comencé a leer THE ROAD, de Cormac McCarthy, hace unos cuatro años; sé que era invierno, porque me recuerdo leyéndolo junto a la chimenea muerta de frío (no el real, sino el literario). Tuve que dejar de leerlo. Y no fue sólo por el frío, sino porque pensé que me iba a morir de pena, de desolación (algo así me pasó con LA CEGUERA, de Saramago, pero esa sí la terminé). Me invadió tal sensación de angustia que no terminé el libro, y no es algo que me califique precisamente (aunque, viendo cómo está el mundo, tampoco pasa nada si uno no acaba un libro; no estamos para perder el tiempo).



Lo cierto es que me enganchó mucho, y a veces se me pasa por la cabeza la idea de retomarlo, pero es de los pocos relatos que ciertamente me han dejado k.o., sin ganas de continuar una línea más. Dos terceras partes las devoré, pero con esa angustia de los niños cuando no les gusta el plato.

La novela ganó el Pulitzer en 2007, y cuenta la historia de un padre que viaja junto a su hijo camino de la costa en un mundo desolado, sin vegetación, donde reina el desamparo, la soledad, la oscuridad más terrorífica. ¿Qué ha pasado? No se sabe. Juntos, con un mapa y apenas cuatro trapos y algunas latas, emprenden el camino a la costa en busca de vida, de futuro.

En 2009, y para grata sorpresa mía, aparece la adaptación cinematográfica, dirigida por John Hillcoat y escrita por Joe Penhall, con un magnífico Viggo Mortensen y un pequeño Kodi Smit-McPhee (que luego aparecería, por cierto en la estupenda DÉJAME ENTRAR). El mismo paisaje: oscuridad, desierto, muerte, soledad, silencio, frío. Pero me animé a verla, porque al fin y al cabo eran dos horas de padecimiento… Podría aguantarlo.

Salvo el final –del que no puedo hablar por desconocimiento- la película sigue la historia del libro sin apenas diferencias. El mundo es un auténtico páramo por algo que no se sabe, y ese padre sin nombre se encamina con su cachorro a la costa en busca de un futuro mejor (o al menos, un futuro). En su ruta, tendrán que ir sorteando los peligros que acechan, ya no sólo la posibilidad de morir de hambre o de frío, sino incluso ser devorados por los caníbales.

Al mismo tiempo, el viaje de ambos se convierte en un viaje iniciático, un curso intensivo del padre al hijo para enseñarle todo lo que debe saber para sobrevivir si él no está. La sociedad ya no es la de antes, y los valores que antes regían el mundo han dejado de existir. El padre es todo un momento la imagen de la cordura, la representación del anhelo por sobrevivir, por encontrar una salida y no tirar la toalla. El hijo es, sin duda, la imagen de la esperanza: el futuro que le espera al ser humano pese al estado catatónico del mundo.



Esto es normal en este tipo de películas: una embarazada, un niño, o incluso un perro que ladra en alguna parte, o una planta que comienza a crecer y recibe unos leves rayos de sol. Siempre, por muy apocalíptica que sea la historia, hay esperanza, hay una muestra de que no todo está perdido. Y es el niño el que se encarga de recordarlo en varios momentos del viaje: cuando se encuentran con el anciano temeroso, o cuando aquel hombre les atraca. Siempre el padre será la cordura, casi la psicosis por sobrevivir, que no cede en nada y casi ha perdido la fe en el ser humano; y el niño será el otro lado de la moneda: la inocencia, la pureza, el que cree que la humanidad no está perdida.

Entre las críticas, me quedo con la de Tom Chiarella de Esquire, que la calificó como "una brillante adaptación de una aclamada novela, una mirada anacrónica a la presuntuosidad y la rudeza de nosotros mismos. Quieres que lleguen, quieres que lleguen, quieres que lleguen... y sin embargo al final no quieres que acabe".

La novela, como la película, está llena de silencios que acentúan esa sensación de desamparo y desierto. Otro elemento fundamental de la historia son los sueños, esos flashbacks del padre sobre un pasado más hermoso con la madre del niño (a la que por cierto se le da más protagonismo en la película que en el libro). Todo ello hace que nos preguntemos en cada momento qué ha pasado, hasta que cedes ante la prosa de McCarthy: no importa qué pasó realmente. Lo fundamental es la lucha del bien y del mal, de la cordura del ser humano que mantiene sus valores, opuesta a ese salvajismo de los caníbales, hombres que han decidido sobrevivir a su manera, traspasando los límites de la naturaleza.



De este tipo de relatos, quizá THE ROAD se ha convertido en uno de mis favoritos, y no sólo por lograr trasmitirme esa sensación casi real de angustia, sino por todo el debate social y de valores que conlleva. La lucha del bien contra el mal (o al revés) en un mundo destrozado y sin apenas esperanza, donde se han perdido los valores, donde el ser humano ya no es el que era. 

Al final , si lo pensamos bien, no es distinto de lo que pasa hoy. Sólo falta el perro que ladra a lo lejos.


 Noelia Illán


domingo, 6 de septiembre de 2015

RECOMENDACIÓN 36: GOTHAM, SERIE BASADA EN EL UNIVERSO BATMAN


Como ocurre con Jesucristo, poco se sabe de la infancia de Bruce Waine (la comparación es curiosa, pero bastante acertada). ¿Qué ocurrió con el pequeño heredero desde que un bandido matara a sus padres y hasta convertirse en el murciélago justiciero? Y más allá, ¿Cómo urdieron los malvados a los que se enfrenta sus planes para dominar Gotham y el mundo?

Gotham trata de responder a esos interrogantes a través de la figura de Jim Gordon, el policía al que Batman acude con asiduidad, su cómplice en el lado de la ley, protagoniza esta serie de FOX, que ya cuenta con una primera temporada completa y que cumple, con éxito, la función de introducir al público en el universo de la Gotham pre-murciélago.

Jim Gordon llega a la ciudad con ganas de convertirla en un lugar mejor. Pronto se da cuenta de que Gotham es un organismo corrupto en el que todos los engranajes (maleantes de la más baja estofa, grandes mafiosos, policías y políticos) están conectados y fluyen en una misma dirección. Algo que el policía se propondrá cambiar con mano firme.
El proyecto televisivo no es más que una serie de policías al uso, con el aliciente de que los locos que cometen las barbaridades son El Pingüino o El Espantapájaros. Personajes, por otro lado, mucho menos caricaturizados que en cualquier de las películas de Batman (Sí, incluyendo las de Bale, aunque el perfil de todos los personajes en esta trilogía son mucho más realistas). La serie, que juega con las tramas de capítulo sustentadas con una gran historia general que lo envuelve todo, muestra la parte más humana de buenos y malos y justifica, vaya si lo hace, el proceso de transformación de personajes como El Pingüino, una de las mejores interpretaciones de la ficción.

Destaca también el papel de Alfred, el mayordomo fiel de la familia Bruce. Él, que siempre ha tenido un papel llamativo, pero discreto en las películas, toma aquí especial protagonismo y se presenta como mentor del joven Bruce. Otro destacado personaje es el compañero de Gordon en la policía: Harvey Bullock es un policía de los de la vieja escuela. Con procedimientos más cercanos a los de los sicarios, pero con un buen corazón. La evolución de este personaje durante la primera temporada también se queda guardada en la retina.

Gotham es una ficción muy digna, una serie que, de tener largo recorrido, aportará un valor añadido a los seguidores del murciélago. ¡Vamos, Jim Gordon, hay un par de malos ocultos en la noche!
Daniel J. Rodríguez

domingo, 5 de julio de 2015

RECOMENDACIÓN 35: LA PASIÓN TURCA.


LA PASIÓN TURCA





Creo que la mujer, más que el hombre, 
está hecha para la aventura transoceánica del amor.

Antonio Gala.



Antonio Gala Velasco nació en Brazatortas (1930), un pueblo pequeño de Ciudad Real.  El escritor tiene allí una placa que reza “Aquí nació el escritor cordobés Antonio Gala”. Nunca habla de ese pueblo, aunque su padre fue médico de dicho lugar. Quizás sea debido a que se marcho a Córdoba muy niño y no echó raíces allí.

Tengo que confesar que no es de mis escritores favoritos, pero no hay duda alguna de que Gala ha cultivado todos los géneros (periodismo, poesía, novela, relato, ensayo, guión televisivo….) y eso es de admirar. En la actualidad intenta luchar contra un cáncer.

“La pasión turca” me enganchó desde el primer momento que llegó a mis manos, entre otras cosas, porque no hay nadie como Gala para describir las pasiones y los sentimientos de la mujer. La primera parte de la novela te engancha y absorbe. Sin embargo, he de reconocer que  la acción que trascurre en Estambul se hace pesada en algunos tramos.

Al final no dejas de preguntarte: ¿Cómo se puede perder el juicio de la manera que lo hace la protagonista y abandonarlo todo por un amor egoísta y promiscuo? La novela de Gala nos relata la tormentosa pasión entre Desideria (española) y  Yamán (un turco). Nos habla de cómo ese amor gobernará y destruirá la vida de esa mujer.

La novela está bien narrada y explicada en los cuatro cuadernos en los que Desideria nos desgrana su vida, estando ya viviendo en el país turco. Cómo es capaz de hacer cualquier cosa por estar al lado de la persona que cree amar. No le importan las humillaciones, los malos tratos o la gran dependencia física y emocional que tiene hacia ese hombre. Las páginas finales de la novela  proceden del relato de Pablo Acosta, amigo de Desideria, y que traja para la Interpol.

Desideria es una chica de provincias que se casa con Ramiro, que es bastante religioso.  Ella cree que tiene una vida acomodada y sin sobresaltos. Su marido no la satisface en la cama ni consigue tener un hijo. Para salir de la monotonía suelen hacer viajes con bastante frecuencia, acompañados por dos matrimonios amigos (Felisa y Arturo y Laura y Marcelo). El último viaje que realizan es a Turquía. Allí  Desideria se enamorará de Yamán, que es, entre otras cosas, el guía turístico del viaje. Entre ambos se inicia una relación sexual muy pasional.

A su regreso a España ya nada será igual en la vida de Desi. Abre una tienda de alfombras con el fin de hacer “escapadas” al país turco, con el único fin de seguir esa relación amorosa. En uno de esos encuentros se queda embarazada. Se lo confiesa a su marido y éste, que no puede tener hijos, acepta ese embarazo siempre que ella rompa con Yamán.

Todo parece ir bien en la vida de Desi, pero a los dos meses de nacer Carlos, éste fallece y, tras el entierro del niño, ella abandona al marido y se marcha a Turquía en busca de Yamán. Ya en Estambul vivirá con Yamán humillaciones y vejaciones. Incluso se someterá a un aborto y no volverá a tener más hijos, todo por conservar a ese hombre. Al final, Desideria no puede aguantar más los celos y la vida que lleva con él y tomará una determinación.

La película la dirigió y adaptó Vicente Aranda en 1994. Está protagonizada por Ana Belén (Desideria), Georges Corraface (Yamán), Ramón Madaula (Ramiro), Silvia Munt (Laura), Helio Pedregal (Arturo), Loles León (Paulina), Francis Lorenzo (Marcelo) y Blanca Apilánez (Felisa), entre otros. El film logró un premio Goya a la mejor banda sonora, compuesta por José Nieto.



Antonio Gala y Aranda no lograron ponerse de acuerdo con el final de la película.   Aunque se rodaron dos finales, el escritor no ayudó en el rodaje. En la adaptación de Aranda, éste optó por el desenlace en el que ella dispara a Yamán y huye. Hay que indicar que Vicente Aranda realizó bastantes cambios con respecto a la novela.

El rodaje en Estambul se realizó bajo amenazas de muerte debido a los resquemores de los turcos con algunos aspectos de la novela. Se ha publicado que Aranda contó con la protección de cincuenta policías.
En un principio el director pensó en la actriz Victoria Abril para el papel protagonista, pero al final optó por Ana Belén. Quizás prefirió la sensualidad de ésta al erotismo de Victoria.

Ana Belén contaba con 43 años de edad cuando rodó la película y realmente demostró una gran madurez sexual al interpretar las escenas de alto contenido erótico. Pienso que supo regalarnos todo un recital dramático y erótico a la vez. El papel de Desideria tuvo que ser duro de interpretar, pues a veces encarnaba a una mujer dura, fría, madura, contradictoria, fuerte y débil, a la misma vez que apasionada, erótica y sensual.

Georges Corraface interpretó al turco Yaman (El Único). Francés de nacionalidad y, que allá por los años 90, objeto de deseo de muchas mujeres (y seguro que de algún hombre también), en nuestro país era un actor desconocido pero “La pasión turca” lo acercó a nuestro cine y al idioma, pues no conocía el castellano. Tras el éxito de la película rodó alguna obra más, pero sin tanta repercusión. Personalmente, no me gustó el personaje de Yamán, quizás por ser un individuo egoísta, maltratador, promiscuo, sin escrúpulos  y que usaba a las mujeres como objetos para su lucro.

Como siempre recomiendo la lectura de la novela y la visualización de la película, aunque en este caso las diferencias son más numerosas que en el caso de otras adaptaciones.