domingo, 1 de marzo de 2015

RECOMENDACIÓN 19: LA MEDEA DE LARS VON TRIER.



Traemos a esta sección una película que ya tiene algunos años, pero que merece ser rescatada porque se distingue significativamente de las demás. No se podría esperar otra cosa viniendo del polémico Lars Von Trier.

Medea se realizó en el año 1988, fue filmada en vídeo y una vez se terminó el montaje, el realizador danés grabó en celuloide el resultado proyectado en vídeo de un monitor de televisión. Esa copia en celuloide fue la que se proyectó en salas y, de hecho, él hizo una segunda grabación, en vídeo esta vez, de lo proyectado en una sala de cine. Otro de los intentos del director danés de experimentar y deformar el cine. El guión de la película es de Carl Theodor Dreyer, que murió sin poder rodarla.

Está entre las primeras películas de Lars Von Trier, donde todavía no ha dado rienda suelta a su parte más polémica. Todavía quedarán unos años para poder ver aquellas películas que lo llevaron a la fama y por las que ha sido alabado y menospreciado a partes iguales: Los idiotas, Bailando en la oscuridad, Dogville…

Medea es un anticipo de las muchas películas de Von Trier que tendrán una protagonista femenina. Parece que aquí comienza la fijación por la mujer de un autor que nunca sabremos si es un sádico misógino o uno de los mayores feministas de la historia. Después de Medea tendremos películas como Rompiendo las olas, Dogville o Anticristo, donde las protagonistas son mujeres que sufren hasta límites insospechados: Nicole Kidman es violada y atada a una cadena con cascabel para advertir de su presencia; Emily Watson termina prostituyéndose por culpabilidad cristiana; Charlotte Gainsbourg sufre la culpabilidad hasta alcanzar la locura. Esta vertiente femenina del cine de Lars necesitaría un estudio aparte que no vamos a abordar aquí.

La historia de Medea encaja perfectamente con las que hemos descrito arriba; Medea, hija de Eetes, rey de la Cólquide, se enamora de Jasón, que llega a la Cólquide para conseguir el vellocino de oro. Medea deja su hogar y ayuda a Jasón a conseguir el vellocino y huir de su padre, traicionando a su familia por amor. Viaja con Jasón hasta Corinto, donde el rey Creonte le ofrece a Jasón que se case con su hija Glauca y abandona a Medea, que va a ser expulsada de la ciudad. En este momento arranca la trama y la venganza de Medea...

Medea y Jasón

Cuando hablo de Lar Von Trier pienso en un  testimonio en el que él mismo comentaba que una de sus primeras películas consistió en un intento de aunar todos los recursos cinematográficos en un solo film. Desde entonces siempre he visto las obras de Lars Von Trier como un continuo ejercicio de retórica cinematográfica, una constante experimentación con el cine. En todas sus películas podemos ver el experimento, pero donde más se explicita es en Cinco condiciones. La Medea de Von Trier no es una excepción: el hecho de que provenga de la grabación de la película en un monitor es una prueba, pero además de la experimentación podemos ver que Von Trier se muestra deudor de los que seguramente han sido sus maestros. El primer referente que nos viene a la cabeza es Pasolini, director de una magnifica Medea, protagonizada por María Callas, pero también se puede ver la sombra de Bergman o Tarkovsky.
            En la película destaca la belleza de las imágenes. Para ser una adaptación de la obra de teatro de Eurípides, el diálogo queda muchas veces en un segundo plano frente al protagonismo de la imagen. Uno de los mejores momentos es la visión del caballo moribundo corriendo en la orilla de la playa en un paralelismo con la muerte de Glauca.
             


Es una adaptación única de la obra de teatro donde se reivindica el formato cinematográfico sin perder la esencia y el respeto por la obra de Eurípides. Recomendable para aquellos amantes del mundo clásico que quieran ver un acercamiento arriesgado a Eurípides, así como para los fans de Lars Von Trier que quieran conocer sus inicios. Me despido con un fragmento de una de las reflexiones de Medea: 




Samuel Jara

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