domingo, 19 de abril de 2015

RECOMENDACIÓN 25: ANNA KARENINA



ANNA KARENINA




El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; 
si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
Tolstói



El ruso Lev Nocoláievich  Tolstói (1828-1910) está considerado como uno de los grandes escritores del siglo XIX.  Si hay dos obras suyas que leer éstas son “Guerra y paz” y “Anna Karenina”, de la que vamos a hablar hoy. El novelista tardó varios años en darle forma a esta novela que, sin lugar a dudas, nunca pasará de moda. 

Y, aunque tenga más de mil páginas, no te cansas de leer, ya que te cautiva desde el primer momento.  Es una obra de la literatura universal, una historia de amor que sobrepasa cualquier barrera temporal y que refleja toda la problemática de la vieja Rusia. La obra de Tolstói tiene, ante todo, pasión y sentimiento y, como no podía ser de otra forma, un final trágico.
Tolstói era partidario de la no violencia y de la abolición de la propiedad, pero fue víctima de la contradicción entre su vida y sus convicciones morales. Intentó renunciar a todos sus bienes, pero se lo impidió la firme resistencia de su familia. La obra floreció en 1877 y es una novela en donde se describe, con gran realismo, la sociedad rusa de la época (la falta de valores de la aristocracia y su hipocresía).
Tolstói narra el triángulo amoroso  entre Anna, su marido y el conde Vronski; y por otro lado, tenemos a la pareja formada por Lyovin y Kitty. De la novela, que tiene muchos personajes e historias, me voy a centrar sólo en la historia de amor y adulterio que protagoniza Anna Karenina, una mujer que pertenece a la llamada alta sociedad rusa.  Está casada con Elekséi Karenin, un alto funcionario de San Petersburgo, al que no ama. El matrimonio tiene un hijo.
Sin embargo el mundo de Anna se viene abajo cuando conoce al conde Vronski, un joven militar amante de los caballos, y se convierte en su amante. La pasión entre ambos no tenía ni lugar ni tiempo, por lo que no pasó desapercibida ni para la sociedad ni para el marido.  
Anna se queda embarazada del amante y, tras un parto muy difícil, da a luz a una niña. Pero su estado de salud es grave y su marido piensa que va a morir, por lo que le perdona la infidelidad. Pero, tras su recuperación, olvida de nuevo al marido y vuelve a reanudar su aventura amorosa y pasional con el joven amante.
Después de una dura lucha interna, Anna abandona su casa, a su marido y a su primer hijo y se va a vivir con el amante una temporada a Italia. Tras regresar a Rusia empiezan las crisis neuróticas de Anna y los celos, pues cuando no estaba con ella se lo imaginaba con otras mujeres. 




El marido no quiere concederle el divorcio ni tampoco que vea a su hijo,  y el amante ha roto con ella por sus celos, por lo que desesperada y sin encontrar otra salida a su vida, se arroja a la vía del tren. El joven militar tras enterarse de la muerte de Anna se va a la guerra, mientras que el marido se hace cargo de la niña.

La novela de Tolstói se ha adaptado al cine en varias ocasiones y han sido grandes actrices quienes han encarnado el papel de Anna Karenina. Si bien Greta Garbo (1935), Vivien Leigh (1948), Jacqueline Bisset (1985) o Sophie Marceau (1997) realizaron un magnífico trabajo, yo me quedo con Keira Knightley (2012). Y no hace mucho también se estrenó una serie para televisión.


Esta última versión fue dirigida por el inglés Joe Wright, quien volvió a contar con Keira para el papel de Anna, con la que ya había trabajado: Joe ya la había dirigido en 2005 en la obra “Orgullo y prejuicio”, película que la consolidó como una gran actriz dramática, y después en “Expiación, más allá de la pasión” (2007).
La película, que se desarrolla en el escenario de un teatro para diferenciarla de otras versiones,  se rodó en Rusia y Reino Unido. En España se estrenó  en 2013. El guión fue adaptado por el prestigioso Tom Stoppard (Brazil, La Casa Rusia, el Imperio del sol…). En Anna Karenina actúan juntos por vez primera Jude Law (Alexis Alexámdrovich Karenin, marido de Anna) y  Keira Knightley, ambos ingleses.   

Para interpretar al conde Vronsky se pensó en un primer momento en Robert Pattinson (Crepúsculo), sin embargo sería Aarón Taylor-Johnson quien interpretaría al amante de Anna.  Para mí, no había química entre ellos, pero para gustos los colores…
Entre otros actores que intervienen están Domhnall Gleeson (Levin), Alicia Vikander (Kitty), Matthew Macfadyen (Stiva) y Kelly Macdonald (Dolly).



















No hay que olvidar tampoco el maravilloso trabajo de vestuario de la diseñadora  británica Jacqueline Durran (colaboradora habitual del director Joe Wright), quien se llevó el Óscar en 2012. Rescató de una forma fidedigna la suntuosidad  de la alta sociedad de San Petersburgo. Ya había sido nominada con anterioridad por dos películas: “Orgullo y prejuicio” y “Expiación”.

Es, en definitiva, una de esas novelas que deben volverse a leer para comprender mejor esa pasión amorosa "atemporal", esa exaltación de los sentimientos de forma incontrolable que llevan incluso a la muerte, planteándonos si es cierto -como decía Ortega y Gasset- de que el enamoramiento es un estado de miseria mental que nos paraliza. A mi entender, la película de 2012 refleja perfectamente lo que Tolstói nos quiso contar: la mujer contra el mundo que le toca vivir, apasionada, movida por eso que llaman amor, y que la llevará a la tragedia total de ella y los que le rodean, todo en un ejercicio de difinición psicológica donde tienen cabida la culpa, la redención y la búsqueda del bien.
 


Águeda Conesa


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