domingo, 29 de noviembre de 2015

RECOMIENDACIÓN 49: A CIEGAS


A CIEGAS





Darle al play del mando cuando en la bandeja del DVD gira el disco de A ciegas es comenzar un viaje de dos horas hacia la angustia y el dolor. La película, basada en el Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, es una reflexión sobre la crueldad del hombre en una sociedad que se desmorona por una epidemia desconocida: una ceguera blanca. Los ciudadanos comienzan a perder la vista, es como si nadaran “en una piscina de leche”.

domingo, 22 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 48: LOS SANTOS INOCENTES (Miguel Delibes)


Los santos inocentes





Para escribir un buen libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. 
Cervantes cuando lo escribió aún no lo había leído.

 Miguel Delibes


El vallisoletano Miguel Delibes Setién nació en 1929 y falleció en 2010, de un cáncer de colon. Fue profesor, periodista, Licenciado en Derecho, novelista y hasta viajero; prueba de ello es que en sus libros hay ecos de sus viajes, así como de sus cacerías. Fue miembro de la Real Academia Española de la Lengua desde 1973 (ocupando el sillón E). Entre otros premios y reconocimientos logró con su primera novela “La sombra del ciprés es alargada” (1948) el premio Nadal. Más tarde, lograría el Premio a la Crítica, con la obra “Las ratas” (1962); además de los premios Príncipe de Asturias (1982) y Premio Cervantes (1993), fue galardonado dos veces con el Premio Nacional de Literatura con “Diario de un cazador” (1955) y “El hereje” (1998). En su dilatada carrera escribió relatos, ensayos y artículos, libros de caza, de viajes, y novelas. Once de sus obras han sido llevadas al cine. La obra de la que pretendo induciros a leer (o releer) es la novela “Los santos inocentes” (1981), y en su defecto la película.

domingo, 15 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 47: RAN

Adivinar el castillo




“¿Cómo decirles que no veo… si en rigor sí veo? Veo de otra manera; veo las cosas por dentro; veo la verdad […] La poesía no tiene dentro ni fuera, fondo ni superficie; toda es transparencia, luz increada y que penetra al través de todo…; la luz material se queda en la superficie, como la explicación intelectual, lógica, de las realidades resbala sobre los objetos sin comunicarnos su esencia…”.
Leopoldo Alas, Clarín, “Cambio de luz”.





Colores plácidos en un prado. La harmonía hecha paisaje. Suaves promontorios de un verde profundo, y una hierba dulce, el sol. Rojo, amarillo y azul. Y un sueño, pero una cacería premonitoria bajo la mirada espantable propia de los sueños infantiles: Hidetora Ichimonji (Tatsuya Nakadai).

domingo, 8 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 46: SHERLOCK.


Nombre: Sherlock Holmes

Lugar de residencia: Nº 221B de la calle Baker Street, Londres

Trabajo: Detective aficionado

Año de nacimiento: Algún momento de la segunda mitad del siglo XX 

Algo no cuadra en la anterior descripción del sabueso más famoso de la Historia. Sí, se trata de su fecha de nacimiento. Efectivamente, sir Arthur Conan Doyle imaginó al señor Holmes, a su inseparable compañero, el incombustible Whatson, y a la némesis de esos, el doctor Moriarty en torno a 1890. Fue hábil, lector. Encontró un error que, por otro lado, era elemental.

Sin embargo, déjeme sacarle de su error. Sherlock Holmes está vivo, muy vivo. Y, de hecho, es joven, atractivo y dueño de unos ojos azules tan intensos como vivos, tan bellos como aterradores.





La cadena británica BBC estrenó el pasado año 2010 la serie Sherlock, una adaptación del personaje y el mundo imaginado por Conan Doyle al mundo actual. La ficción enfrenta al complejo personaje de Sherlock Holmes a la vida de hoy, repleta de teléfonos móviles, estaciones de metro, conexiones Wifi y crisis mundial.



El planteamiento de por sí es atractivo: las enrevesadas y brillantes deducciones del detective contextualizadas en nuestros días. Hoy no hay pipas ni imposturas: Holmes es un tipo raro, adicto, un sociópata que, como el original, observa la vida como si de un puzle se tratara, salvando alguna que otra debilidad.

De pronto, las bases sobre las que se asienta el proyecto, que la próxima navidad presentará su cuarta temporada, pueden asustar a los puristas. No hay que tenerle miedo a Sherlock. La ficción, de tan solo tres capítulos (largos, eso sí) por temporada, es absolutamente magistral. Todos los personajes se ensamblan con naturalidad en el contexto del siglo XXI y, pese a sus peculiaridades, están tan bien trabajados que se toman por absolutamente naturales, posibles.
No se puede decir más. Los misterios están ahí. Las piezas del puzle bien desordenadas. Si necesita ayuda para resolverlo, vaya a Baker Street.


Por cierto, amará a James Moriarty.



Daniel J. Rodríguez


lunes, 2 de noviembre de 2015

ESPECIAL LITERATURA Y CINE: PASOLINI (por Joaquín Juan Penalva).



FICHA TÉCNICA

Dirección: Abel Ferrara
Guión: Abel Ferrara y Maurizio Braucci
Producción: Conchita Airoldi, Fabio Massimo Cacciatori, Augusto Caminito, Camille Chandellier, Costanza Coldagelli, Thierry Lounas, Olivier Père, Joseph Rouschop
Fotografía: Stefano Falivene

Reparto: Willem Dafoe, Ninetto Davoli, Riccardo Scamarcio, Valerio Mastandrea, Adriana Asti, Maria de Medeiros




Más que una película de ficción al uso ambientada en el mundo del cine, el polémico director Abel Ferrara ha creado en Pasolini una suerte de ensayo fílmico en el que repasa los últimos días de vida de Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922-Roma, 1975), uno de los intelectuales más controvertidos e influyentes de todo el siglo XX. Cineasta, escritor, crítico, poeta, ensayista, periodista… pero, sobre todo, intelectual, Pasolini fue una fuente inagotable de creatividad y de reflexión, una figura polémica de primer orden en el panorama cultural, no solo italiano o europeo, sino mundial. 


domingo, 1 de noviembre de 2015

RECOMENDACIÓN 44: PLÁCIDO.


Gavilla de conciencias




El objetivo final de la película es mostrar la incomunicabilidad de las personas. 
Para mí, Berlanga es fundamentalmente un romántico.
Víctor Erice sobre Plácido.


“Las películas de Berlanga son esperpentos no de la España de la época, 
sino de la España eterna”.
José Luis López Vázquez


Hay películas que provocan pereza. Fuera idealismos, siempre hay alguna que se resiste, aunque se ostenten las medallas de excelente cinéfilo. Títulos y directores sin un nombre con suerte. Es triste para una obra de arte no llegar ni a crear expectativas, ni positivas ni negativas. Pues estas Navidades revisé una de estas películas (¡cómo abusan del verbo “revisar” los cinéfilos! ¡Si todo fuera coger una lupa…!). Y para crear un poco de expectación clásica la declaro ahora: Plácido (1961), de Luis García Berlanga. El también clásico director clásicamente costumbrista clásicamente español.