domingo, 31 de enero de 2016

RECOMENDACIÓN 56: LA NOVIA




"Corazón, ¿por qué mandas en mí si yo no quiero?", exclamó Federico García Lorca hace más de ochenta años. El amor es un aspecto que le gustaba retratar por encima de otros aspectos al poeta; y amor insatisfecho es lo que recoge su obra Bodas de Sangre, que ahora versiona la cineasta Paula Ortiz con su película La Novia.

Ortiz tiene claro que Lorca es un autor que pertenece a la cultura de este país, de esta forma, con esta adaptación, tenía un largo y duro trabajo: conseguir retratar fielmente, mediante imágenes en movimiento, una historia que ya estaba en el imaginario español, cosa que, sin duda, ha conseguido.
            A esta adaptación, le han llovido buenas críticas y algunas nominaciones a premios relevantes (12 a los Goya y 9 a los premios Feroz), y es que se nota, que detrás de esta producción ha estado el mimo y el cariño que se merecen los textos de Lorca.


Sorprende el hecho de que existan muchas adaptaciones de las obras del poeta granadino, pero ninguna que tenga en cuenta lo más profundo de esos textos teatrales que son verdadera poesía. El film se detiene en cada milímetro de lo que Lorca dejó por escrito, incluyendo acotaciones, puntos y comas. Es así como, lejos de ser una adaptación libre de la obra, encontramos verdadera representación de lo que el dramaturgo dejó para la posterioridad: la tragedia de un trío amoroso entre el novio, la novia y Leonardo.

Hay que recordar que, por encima de los nombres, Lorca trata a los personajes con respecto a su significado para  la totalidad de la trama. De esta forma, Bodas de Sangre -y su testigo La Novia- tan solo tienen a un personaje con nombre, Leonardo, hombre que será clave en la trama; ¿El resto? Son calificados con sus génericos: novia, novio, suegra o criada.

El papel de la mujer en los escritos del autor es clave. Lorca se caracteriza por emplear y desarrollar personajes femeninos muy fuertes. En este film eso se tiene en cuenta y centran la trama en la novia, personaje que le da título a la filmación. Inma Cuesta representa a la protagonista, un papel bipolar que es reflejo de la cita de Lorca con que daba comienzo este escrito: “Corazón, ¿por qué mandas en mí si yo no quiero?”.


La novia, desde niña, ha estado enamorada y ha deseado carnalmente a Leonardo, su amigo, pero este decide casarse con la prima de aquella y ella decide comenzar una relación con El Novio, con el que se promete y casa. La acción transcurre, casi en su totalidad, durante la boda de los dos, y será durante el banquete cuando transcurra la tragedia: La Novia se escapa con Leonardo y mancilla su honor de mujer.

La luna -representante de la muerte, el erotismo y la fecundidad-, la sangre -alegoría de la muerte y la infertilidad-, el arma blanca -que se clava la novia en su vientre quedándose yerma-, y los caballos -metáfora de la vida y el erotismo- son aspectos claves en la película y en la poética de Lorca. Lejos de centrarse en una trama que sea apetitosa para un espectador medio, el film está plagado de todos los simbolismos lorquianos, llegando incluso a escuchar o a ver a Bernarda Alba en algunas de las escenas. “Eso es buena casta. Sangre. Tu abuelo dejó un hijo en cada esquina. Eso me gusta. Los hombres, hombres; el trigo, trigo…” (Acto I).

No es ninguna barbaridad afirmar que el autor granadino sabe combinar de manera excelente narrativa, poética, música y aspectos visuales a través de la palabra. Lorca era muy aficionado a la música y, como tal, las incluye en sus obras a través de poemas denominados villancicos, con verdaderos estribillos. Esto era algo característico del poeta, ya que, de esa forma conseguía transmitir al lector, la caracterización popular que era propia de las obras dramáticas de Lorca. Es por ello que no nos extraña que Ortiz haya incluido escenas melódicas en su película, escenas que van muy acordes con la dialéctica que propone con el film.

Con 21 nominaciones a su espalda, La Novia ha causado sensación dentro del mundo cinéfilo. Constituye, sin duda, una buena mezcla de diferentes tipologías textuales narradas en formato fílmico. Pero no nos engañemos, no es apta para públicos desprovistos de sensibilidad poética.



¿Te quieres callar? No quiero llantos en esta casa.
Vuestras lágrimas son lágrimas de los ojos nada más,
y las mías vendrán cuando yo esté sola,
de las plantas de mis pies, de mis raíces,

y serán más ardientes que la sangre.
Bodas de Sangre
Federico García Lorca



Sonia Pérez Sánchez (Cartagena-Madrid, 1986)
Licenciada en Filología Hispánica y graduada en Periodismo. Ha dirigido la revista cultural Café de Letras y colaborado en diferentes blogs culturales. En la actualidad imparte docencia de Lengua y Literatura en Madrid.

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